El escenario global ha cambiado

El liderazgo del mercado podría ampliarse más allá de las grandes empresas tecnológicas de inteligencia artificial.
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Mark Haefele
Chief Investment Officer
Global Wealth Management

Introducción

Parafraseando el discurso de Mark Carney en Davos, vivimos en un mundo de rivalidad creciente entre grandes potencias. Extrañar el antiguo orden internacional no constituye una estrategia de inversión. Entonces, ¿cuál lo es?

Con los eslóganes políticos dominando los titulares, resulta apropiado recurrir también a las herramientas retóricas del momento. Por ello, en el resto de este informe explicaré por qué consideramos que, desde una perspectiva táctica, es momento de un “Gran y Bello Movimiento de Ampliación”, en el que el liderazgo del mercado se extienda más allá de un pequeño grupo de acciones. Desde una perspectiva estratégica, es momento de “volver a diversificar los portafolios”.

La nueva “Doctrina Donroe” de la administración estadounidense, el aumento de las tensiones entre China y Japón, la violencia en Irán y las divisiones dentro de la OTAN sobre el futuro de Groenlandia y Ucrania apuntan a un entorno global más volátil, con bloques geopolíticos que buscan mayor autonomía estratégica.

Al mismo tiempo, el enfoque ampliado del gobierno de Trump en la “asequibilidad de costos” - incluyendo posibles regulaciones a las comisiones de tarjetas de crédito e intervenciones en los mercados inmobiliario e hipotecario - , así como la incertidumbre sobre el rumbo de las políticas fiscal y monetaria a nivel mundial, también han captado la atención de los inversionistas.

Para los gobiernos de todo el mundo, el desafío de financiar la autonomía estratégica y atender las prioridades de los votantes - a pesar del envejecimiento poblacional, el aumento en la demanda de electricidad, la escasez de recursos y las disrupciones en el mercado laboral -  garantiza que los debates sobre política fiscal y monetaria, así como una mayor intervención estatal en los mercados, sigan siendo temas centrales en el panorama de inversión durante muchos años.

En el corto plazo, consideramos importante no sobrerreaccionar ante los titulares políticos.

Mantenemos una perspectiva positiva para los mercados, ya que el crecimiento económico resiliente, tasas de interés bajas o en descenso y los vientos estructurales favorables derivados de la inteligencia artificial deberían brindar soporte y, en nuestra opinión, compensar con amplitud la volatilidad.

Para aprovechar mejor el potencial alcista, recomendamos que los inversionistas amplíen su exposición al mercado. El ciclo alcista hasta ahora ha mostrado ganancias relativamente concentradas, favoreciendo a unos pocos “líderes de IA”. Hacia adelante, esperamos que políticas procrecimiento en Estados Unidos impulsen sectores cíclicos y que el liderazgo del tema de IA migre de la “capa de infraestructura” a la “capa de aplicaciones”. Además de las acciones estadounidenses, también observamos oportunidades interesantes, con valuaciones razonables, en Asia y Europa.

Desde el punto de vista estratégico, estimamos que la polarización geopolítica y la mayor intervención gubernamental en los mercados incrementan la necesidad de diversificación. Si bien algunas regiones, sectores y empresas podrían destacar bajo estas tendencias, también aumentan los riesgos para determinados países y segmentos.

Dado que la selección de ganadores y perdedores por parte de los gobiernos puede ampliar la gama de resultados posibles, este nuevo entorno refuerza la importancia de construir portafolios base bien diversificados, incorporar coberturas eficientes (fondos de cobertura) y adoptar un enfoque disciplinado en la asignación cambiaria.

“Una Gran Ampliación” para las acciones

El alza de los mercados bursátiles en los últimos años ha sido concentrada. En Estados Unidos, el llamado “AI7”¹ dominó los rendimientos, con una apreciación cercana al 200% en tres años, aproximadamente cinco veces la ganancia del resto del S&P 500.

Esperamos que la inteligencia artificial continúe siendo uno de los principales motores del desempeño accionario en general. Aunque el crecimiento de la inversión en capital (capex) en IA debería desacelerarse en términos porcentuales, seguimos proyectando un gasto sólido y un fuerte crecimiento en términos absolutos durante los próximos años. Estimamos que el capex global en IA avanzará a una tasa media anual de 25% entre 2025 y 2030 (reconociendo que el ritmo podría no ser lineal), hasta alcanzar un volumen anual cercano a 1.3 billones de dólares.

La adopción y monetización de la IA también continúan avanzando. El Ramp AI Index (que estima el porcentaje de empresas en Estados Unidos con suscripciones pagadas a modelos, plataformas y herramientas de IA) aumentó a 47% en diciembre, prácticamente el doble respecto al año anterior.

Aun así, prevemos que el mercado alcista se volverá más amplio en adelante. Los ciclos históricos de innovación muestran que, con el tiempo, el liderazgo en desempeño migra de las empresas que habilitan una nueva tecnología hacia aquellas que logran generar ingresos directos a partir de ella.

Siguiendo este patrón, consideramos que el liderazgo del tema de IA debería ampliarse: pasando de las empresas de semiconductores e infraestructura tecnológica —la capa habilitadora que impulsó el alza en los últimos años— hacia las compañías de la capa de aplicaciones, que venden soluciones de IA a consumidores y empresas. La temporada de reportes del tercer trimestre ofreció señales iniciales de este movimiento: el mercado reaccionó de forma más favorable a los resultados de empresas tecnológicas (y relacionadas) que ya muestran avances en la monetización de la IA y que dependen menos del endeudamiento para financiar sus inversiones.

En Estados Unidos, también anticipamos que la expansión fiscal, condiciones financieras más flexibles y las ganancias de productividad vinculadas a la IA impulsen otros sectores que quedaron rezagados el último año.

Consideramos que las acciones del sector de consumo discrecional en Estados Unidos tienden a beneficiarse de un entorno de salarios al alza, de estímulos derivados del One Big Beautiful Bill Act y de posibles medidas de política pública orientadas a apoyar a los segmentos de ingresos bajos y medios dentro de la agenda de costo de vida. Elevamos nuestra recomendación del sector a Atractivo.

También identificamos oportunidades interesantes en mercados accionarios fuera de Estados Unidos. Las acciones europeas deberían beneficiarse de una mejora del crecimiento global, de una política fiscal más expansiva en Alemania y de una recuperación de las utilidades corporativas.

En China, esperamos que los avances tecnológicos, políticas de apoyo focalizadas, mejores condiciones de liquidez y una sólida actividad en el mercado de capitales respalden a las acciones. El probable lanzamiento del nuevo modelo de DeepSeek el próximo mes también deberá ser seguido de cerca por los inversionistas. En Japón, la elección de la Cámara de Representantes prevista para inicios de febrero podría ser positiva para el mercado accionario si el Partido Liberal Democrático obtiene la mayoría, permitiendo la formación de una administración Takaichi estable. Asimismo, proyectamos recuperación de utilidades y continuidad de reformas corporativas que respalden a las acciones japonesas en 2026.

 

Sendero de madera en pastizal dorado bajo cielo azul.

Ideas de inversión

Para volver a diversificar los portafolios

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