Picos montañosos iluminados por el sol.

Los ataques militares y las represalias en Medio Oriente han provocado fuertes movimientos en los mercados de petróleo, gas, oro y divisas. En este informe del CIO analizamos los principales acontecimientos, presentamos nuestros escenarios base y de riesgo, y respondemos a las principales preguntas de los inversionistas, desde el impacto en los precios del petróleo y la política monetaria hasta las oportunidades en acciones, tecnología y defensa.

Escenario actual para inversionistas

El dilema de los inversionistas

Los inversionistas enfrentan un dilema: cuanto más tiempo permanezca efectivamente cerrado el Estrecho de Ormuz, más restringida será la oferta de energía y más altos serán los precios de la energía. Cuanto más suban los precios y cuanto más tiempo permanezcan elevados, mayor será el impacto negativo en la economía global. En una situación compleja sobre el terreno, cuanto más dure el conflicto, mayor será también el riesgo de que continúe prolongándose.

En el peor escenario para los mercados accionarios, los precios del petróleo permanecen elevados durante el tiempo suficiente para desencadenar efectos inflacionarios de segunda ronda y llevar a los bancos centrales a elevar las tasas de interés.

Al mismo tiempo, siempre que la infraestructura crítica de petróleo no sea destruida, los precios de la energía deberían caer relativamente rápido una vez que el Estrecho sea reabierto, lo que podría ocurrir mediante una solución militar o política. Como los mercados accionarios son prospectivos, esperaríamos que se recuperaran relativamente rápido hacia niveles previos al conflicto una vez que surjan señales de reapertura del Estrecho. Por lo tanto, reducir el riesgo del portafolio ahora probablemente implicaría un costo de oportunidad.

Hasta ahora, los mercados globales se han mantenido relativamente calmados: las acciones globales aún están a menos de 5% de sus máximos históricos, y los contratos futuros de Brent a 12 meses permanecen en USD 72,50 por barril (frente a precios al contado de USD 100 por barril al momento de la redacción). Sin embargo, el aumento de la volatilidad muestra que los inversionistas están cada vez más inquietos ante el riesgo de que las interrupciones en el suministro de petróleo puedan durar más tiempo.
 

Entonces, ¿cuál es el plan de acción correcto a partir de aquí?

Tras un inicio de año sólido, alentamos a los inversionistas a utilizar los movimientos del mercado para rebalancear, diversificar y posicionar el portafolio con coberturas. Para los inversionistas que siguieron este consejo y están bien diversificados, además de tener el perfil y la capacidad de permanecer invertidos a largo plazo, nuestra estrategia recomendada es simple: permanecer invertidos. No creemos que esta crisis tenga un impacto significativo sobre dónde estarán negociando los mercados en el largo plazo.

Sin embargo, para los inversionistas que desean navegar la crisis de forma más táctica o que pretenden gestionar riesgos de manera más activa, creemos que definir un plan de acción con anticipación es útil. Gestionar riesgos nunca es fácil en una situación dinámica que puede revertirse de forma plausible “mañana”. Incluso cuando los riesgos aumentan, puede ser tentador esperar “solo un día más” antes de actuar en el portafolio.

Creemos que los inversionistas deben construir un plan para reducir gradualmente el riesgo del portafolio conforme más tiempo dure la crisis, mediante:

  • añadir coberturas, incluyendo protección contra caídas de las acciones y posiciones en monedas cíclicas;
  • aumentar la diversificación, con bonos de calidad, oro y exposición a commodities;
  • reducir exposiciones cíclicas (o permitir que disminuyan naturalmente al no rebalancear activamente).

 

Hoy: expectativas frente a realidad

El desafío de la sucesión

Aunque el presidente Trump ha dicho que el conflicto “está prácticamente resuelto”, creemos que los inversionistas deben ser cautelosos antes de asumir simplemente que podrá cerrar un acuerdo rápidamente y que los flujos de energía se reanudarán pronto.

Si bien el escenario más probable, en nuestra opinión, sigue siendo el fin de las hostilidades y la reanudación de los flujos hacia finales de marzo, el hecho de que el S&P 500 esté apenas 2,8% por debajo de los niveles previos al conflicto, el optimismo sobre la liberación de reservas petroleras del G7 y los precios de los contratos futuros de petróleo que sugieren una alta probabilidad de alivio en la oferta indican que existe riesgo de decepción en los mercados.

Puede ser difícil encontrar un liderazgo mutuamente aceptable

Ahora está claro que, a diferencia de lo ocurrido en Venezuela, Estados Unidos no ha logrado instalar rápidamente un sucesor en el liderazgo iraní que sea aceptable para todas las partes, y encontrar a alguien así probablemente será difícil.

Convertirse en líder de Irán con el apoyo de la Guardia Revolucionaria Iraní (IRGC) prácticamente equivale a recibir una sentencia de muerte por parte de Estados Unidos o Israel. Por otro lado, un líder iraní sin el apoyo de la IRGC también difícilmente sobreviviría hasta que la voluntad de combatir de la organización fuese eliminada.
 

Los barcos pueden seguir evitando el Estrecho

Estados Unidos ha ofrecido proporcionar seguros para cubrir la pérdida de buques alcanzados por misiles o drones. Aun así, el transporte marítimo no se ha reanudado de manera significativa.

Los armadores afirman que el seguro no es el único problema. Incluso si es posible encontrar una tripulación dispuesta a correr el riesgo de la travesía, es racional esperar que otros lo intenten primero. Recibir el valor de reposición de un buque es menos valioso que conservar un buque que pronto podría generar las tarifas de flete más altas en años. Esto se vuelve aún más cierto si una escolta de la Marina de Estados Unidos está disponible en pocas semanas.

Irán mantiene poder de presión

Aunque Trump a menudo formula demandas máximas y luego cierra acuerdos por debajo de esas exigencias, esta estrategia no siempre funciona cuando los adversarios también tienen cartas que jugar y disposición para utilizarlas.

En este caso, el Estrecho de Ormuz es un cuello de botella estratégico único, y la cantidad de infraestructura energética en la región significa que, mientras Irán quiera amenazar, los precios de la gasolina en Estados Unidos probablemente reaccionarán.

Incluso si Trump desea “declarar victoria”, Irán podría optar por seguir presionando al alza los precios del petróleo. Por lo tanto, aunque no tenemos conocimiento especial sobre cuánto tiempo tomará que Estados Unidos alcance sus objetivos declarados, creemos que Trump no podrá realmente declarar victoria hasta que ocurra:

  • un cambio en el comportamiento del liderazgo iraní; o
  • la capacidad de escoltar barcos con seguridad a través del Estrecho.

 

Próximo mes: ¿funcionarán los convoyes o no?

Escenario de corto plazo

Si no se alcanza ningún acuerdo en las próximas semanas, hacia finales de marzo deberíamos tener evidencia sobre la eficacia de la escolta naval estadounidense para los buques que atraviesan el Estrecho.

Estaremos observando:

  • el tamaño del convoy que Estados Unidos logra organizar logísticamente
  • cuántos armadores y capitanes están dispuestos a participar
  • si el convoy logra atravesar el Estrecho sin sufrir daño

Creemos que los convoyes estadounidenses podrían restaurar alrededor de 50% del tráfico marítimo previo al conflicto. También podríamos tener más evidencia sobre la sostenibilidad del régimen iraní, incluyendo:

  • apertura de canales diplomáticos
  • búsqueda de liderazgo alternativo
  • aceptabilidad de diferentes líderes dentro del país

Complicaciones adicionales - incluida la entrada de nuevos países en el conflicto - también podrían aumentar la percepción de riesgo para el transporte marítimo. Para evaluar esto, observamos principalmente los precios de los contratos futuros de petróleo, ya que reflejan la probabilidad de reapertura de las rutas de navegación.

Próximos dos a tres meses: ¿surgirá un liderazgo aceptable?

Escenario de corto plazo

Si ninguna solución política surge en dos o tres meses, creemos que Estados Unidos e Israel ya habrán alcanzado la mayor parte de lo que podrían lograr únicamente con poder aéreo.

En ese momento, la estabilidad interna de Irán será un indicador importante del riesgo residual para el transporte marítimo.

  • Convoyes poco eficaces o inestabilidad en Irán: precios futuros del petróleo más altos.
  • Convoyes eficaces o liderazgo estable: precios futuros más bajos.

 

 

Próximos tres a seis meses: impacto en inflación y bancos centrales

Escenario de mediano plazo

Si la inestabilidad persiste durante tres a seis meses, probablemente significará que:

  • las acciones de EE. UU./Israel no están creando estabilidad
  • no ha surgido un liderazgo claro en Irán
  • los buques fuera de los convoyes continúan bajo amenaza

Si el petróleo permanece caro durante este período, los efectos comenzarán a aparecer en:

  • inflación
  • confianza de consumidores y empresas
  • crecimiento económico

Estimamos:

  • petróleo por encima de USD 90 durante 6 meses: inflación en EE. UU. +0,60 p.p. en 2026
  • petróleo por encima de USD 120 durante 6 meses: inflación +1,50 p.p.

Aunque los bancos centrales suelen ignorar choques temporales de energía, el mercado podría comenzar a temer nuevas alzas de tasas si las expectativas de inflación vuelven a aumentar.

Cómo invertir

Plataforma petrolera offshore al atardecer con una embarcación cercana en el mar.

Si el conflicto persiste durante 6 meses y el petróleo permanece en niveles elevados, ¿cómo le gustaría que estuviera estructurado su portafolio?

Principales preguntas de los inversionistas

Oleoducto de transporte de petróleo al atardecer.

Respondemos a las principales dudas de los inversionistas sobre la evolución del conflicto, los precios de la energía, los mercados financieros y las implicaciones para la estrategia de inversión.

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