Los expertos de UBS comparten sus conocimientos: inflación

Tanto si el capital está invertido como si no, e independientemente de cómo se invierta, no hay escapatoria de los efectos de la inflación, pues cuando aumentan los precios se erosiona el poder adquisitivo de cualquier inversión. Lo que puede refutarse, sin embargo, es cómo protegen los inversores su cartera frente a las tendencias inflacionistas.

Una de las razones es que realizar una estimación precisa de las tendencias de la inflación es prácticamente imposible, ya que, además de la inflación lineal, los precios también se ven afectados, por ejemplo, por eventos inesperados de carácter político, económico o de otro tipo. Dado que las previsiones de inflación sólo tienen en cuenta la inflación lineal de las tendencias pasadas, no son una base muy sólida para realizar un reequilibrio efectivo de la cartera orientado a la inflación. Además, la inflación es más difícil de medir de lo que parece a primera vista porque su resultado depende en gran medida de qué partidas se incluyen en la medición de la inflación.

Un buen comportamiento en el pasado a menudo no es suficiente

Una posible solución sería encontrar inversiones que tuvieron una buena rentabilidad durante anteriores periodos inflacionarios. Sin embargo, el problema sigue siendo el mismo: rentabilidades pasadas no garantizan un buen rendimiento en el futuro.

Cómo proteger una cartera contra la inflación

Resumiendo los puntos mencionados anteriormente, la mejor protección frente a la erosión inflacionaria de los rendimientos de la inversión pasa por ser una cartera bien estructurada y equilibrada. Analizar las tendencias de la inflación y el comportamiento de los rendimientos de determinadas inversiones durante anteriores periodos inflacionarios puede dar pistas para la asignación. Sin embargo, es importante evitar un aumento desproporcionado del riesgo en la cartera.

Una cartera construida en base a estas consideraciones podría incluir, por ejemplo, índices de renta variable ampliamente diversificados y una cesta de materias primas y componentes vinculados a la inflación. Gracias a su amplia diversificación y elevada liquidez, los ETFs pueden ser una solución para ayudar a los inversores a implementar este concepto en la cartera.