Los expertos de UBS comparten sus conocimientos: renta fija

Especialmente durante los periodos de mercado de continua incertidumbre, los bonos pueden ofrecer a una cartera la estabilidad que los inversores desean. Es la razón por la que los inversores, en su búsqueda de paz mental, están añadiendo cada vez más bonos a su conjunto de inversiones, al mismo tiempo que amplían la diversificación de su cartera. Sin embargo, realizar una implementación efectiva en términos de coste es clave.

Esto se demuestra rápidamente si el rendimiento se define como el retorno de una estrategia de inversión, menos los costes de implementación. De esta forma, las inversiones con una estructura de costes competitiva dan a los inversores una ventaja en el retorno desde el principio. Esto es especialmente evidente en algunas clases de activos, como los bonos, que prometen una seguridad considerable pero con pocos rendimientos elevados.

Ventaja en los rendimientos a través de beneficios en los costes

El lastre mínimo en los costes es una de las razones de la creciente popularidad de los ETFs como una solución a la inversión en renta fija, dado que son fondos indexados gestionados pasivamente que no sólo tienen unas bajas comisiones de gestión sino también bajos costes en las transacciones. Como los bonos están normalmente clasificados en función de sus vencimientos, esto conlleva una ponderación especial frente a la inversión directa: los fondos cotizados no incurren en costes de reequilibrio y reponderación. Los beneficios adicionales de los ETFs son su elevada liquidez y su negociación flexible en los mercados regulados y OTC.

UBS ofrece una amplia gama de ETFs de bonos soberanos emitidos por diversos países, así como ETFs de una cesta ampliamente diversificada de bonos corporativos.

Los bonos normalmente se consideran más seguros que la renta variable porque si un emisor quiebra se deberá pagar antes a los tenedores de bonos que a los accionistas, pero el nivel de riesgo depende del tipo de bono. Por ejemplo, los bonos corporativos ofrecen rendimientos más elevados que los bonos soberanos, pero llevan asociado un mayor riesgo que se refleja en el mayor riesgo de impago debido a una quiebra corporativa. En general, todos los bonos están sujetos al riesgo de los tipos de interés, riesgo de liquidez, riesgo de inflación, riesgo de impago y de descenso de la calificación crediticia.